Bromhidrosis: cuando el olor corporal es una condición médica
La bromhidrosis es un olor corporal anormalmente intenso y persistente que no se resuelve con la higiene y los desodorantes habituales. La forma más común es la apocrina, que afecta a las axilas tras la pubertad; la ecrina es más rara y puede relacionarse con alimentos, fármacos o enfermedades metabólicas. Tiene tratamiento: desde antitranspirantes y antibióticos tópicos hasta toxina botulínica, láser o técnicas que eliminan las glándulas, siempre bajo valoración dermatológica.
En resumen
- No es falta de higiene: depende de las glándulas, las bacterias y a veces de factores genéticos o metabólicos.
- Apocrina (axilas, ingles): la más frecuente; ecrina (pies, todo el cuerpo): menos común.
- Primer escalón: higiene dirigida, control del vello y antitranspirantes potentes.
- Si no basta, un dermatólogo puede indicar antibióticos tópicos, toxina botulínica u otras técnicas.
Qué es la bromhidrosis
Todo el mundo tiene olor corporal; la bromhidrosis es el extremo del espectro, cuando el olor es tan intenso que resulta perceptible para los demás pese a una higiene correcta y afecta a la vida social, laboral o emocional. No existe una prueba que la mida: el diagnóstico es clínico, basado en la historia y la exploración del dermatólogo.
Conviene diferenciarla de la hiperhidrosis (sudor excesivo), aunque a menudo van juntas: el exceso de humedad favorece la proliferación bacteriana y el olor. Y del síndrome de referencia olfativa, en el que la persona está convencida de oler mal sin que los demás lo perciban; en ese caso, la ayuda adecuada es psicológica.
Tipos y causas
Bromhidrosis apocrina
Es la forma más frecuente. Las glándulas apocrinas de axilas, ingles y areolas se activan en la pubertad y secretan un sudor rico en lípidos y proteínas, inodoro al salir. Las bacterias de la piel, sobre todo corinebacterias y algunos estafilococos, lo transforman en compuestos volátiles muy olorosos: ácidos grasos de cadena corta, como el ácido 3-metil-2-hexenoico, y tioalcoholes con azufre, responsables del olor "a cebolla" (lo desarrollamos en olor a cebolla en las axilas).
Influyen:
- La genética: la variante del gen ABCC11 más frecuente en Asia oriental se asocia a cerumen seco y mucho menos olor axilar; la variante habitual en Europa y África, a cerumen húmedo y más olor. Suele haber antecedentes familiares.
- El sexo y la edad: es más frecuente en hombres y aparece tras la pubertad.
- El vello axilar, que retiene secreciones y bacterias.
- La microbiota individual: unas comunidades bacterianas producen mucho más olor que otras.
- La hiperhidrosis asociada.
Bromhidrosis ecrina
Las glándulas ecrinas producen sudor acuoso que normalmente casi no huele. Puede oler cuando:
- Macera la queratina de pies o pliegues y las bacterias la degradan (bromhidrosis queratogénica). Es el mecanismo del olor de pies intenso.
- Elimina sustancias de alimentos o fármacos: ajo, cebolla, curry, alcohol o algunos medicamentos (ver alimentación y olor corporal).
- Refleja un trastorno metabólico o sistémico: la trimetilaminuria ("síndrome de olor a pescado"), un déficit genético de la enzima que degrada la trimetilamina; la fenilcetonuria no tratada; la enfermedad hepática o renal avanzada; o la diabetes descompensada con olor afrutado.
| Característica | Apocrina | Ecrina |
|---|---|---|
| Frecuencia | La más común | Menos común |
| Zonas | Axilas, ingles | Pies, pliegues, todo el cuerpo |
| Inicio | Pubertad | Cualquier edad |
| Mecanismo | Bacterias sobre secreción apocrina | Maceración de queratina, sustancias eliminadas, metabolismo |
| Olor típico | Agrio, rancio, a cebolla | A queso (pies), a pescado, a alimentos o fármacos |
Diagnóstico
El dermatólogo valorará cuándo empezó, en qué zonas, si hay sudor excesivo, antecedentes familiares, dieta, medicación y enfermedades. Explorará la piel buscando infecciones asociadas (eritrasma, intertrigo, queratólisis punteada) o hidradenitis supurativa. Solo si sospecha una causa metabólica pedirá análisis específicos, como la determinación de trimetilamina en orina.
Tratamiento
Se plantea de forma escalonada, de lo más sencillo a lo más invasivo.
1. Medidas generales
- Lavado diario de axilas e ingles con un jabón o gel antiséptico suave (por ejemplo, con clorhexidina) en épocas de más olor, siguiendo las indicaciones del producto.
- Recortar o eliminar el vello axilar; la depilación láser reduce la retención de secreciones.
- Ropa limpia a diario, de fibras naturales, y lavado adecuado de las prendas sintéticas (ver quitar el olor a sudor de la ropa).
- Revisar la dieta si el olor se relaciona con alimentos.
2. Antitranspirantes y antibacterianos
Un antitranspirante clínico con cloruro de aluminio, aplicado por la noche, reduce el sudor y con él el sustrato de las bacterias. Pueden combinarse con desodorantes antibacterianos o captadores de olor. El médico puede indicar antibióticos tópicos (como clindamicina o eritromicina) durante periodos limitados para reducir la carga bacteriana, o tratar infecciones asociadas.
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3. Toxina botulínica
Las inyecciones de toxina botulínica en la axila bloquean la señal nerviosa que activa la sudoración. Están indicadas para la hiperhidrosis axilar y en la práctica también reducen el olor, con efecto durante varios meses.
4. Técnicas que eliminan las glándulas
- miraDry: energía de microondas que destruye las glándulas sudoríparas de la axila de forma duradera.
- Láser: además del láser de depilación, algunos centros usan láseres específicos para dañar las glándulas.
- Cirugía: la escisión o el raspado (curetaje) subcutáneo de las glándulas apocrinas, reservado para casos graves que no responden a otros tratamientos.
5. Causas metabólicas
La trimetilaminuria no tiene cura, pero mejora con una dieta baja en colina y trimetilamina (huevos, legumbres, pescado de mar, vísceras), jabones de pH ligeramente ácido y, en ocasiones, tandas de antibióticos o carbón activo indicadas por el especialista.
Consulta con tu médico de familia o dermatólogo si el olor no mejora con una buena higiene y antitranspirantes durante varias semanas, si apareció de forma brusca en la edad adulta, si el olor es de todo el cuerpo, el aliento o la orina (a pescado, afrutado, amoniacal), si hay bultos dolorosos o supuración en axilas e ingles, o si te está afectando emocionalmente. La bromhidrosis tiene tratamiento y no es motivo de vergüenza.
Preguntas frecuentes
¿La bromhidrosis se cura?
La apocrina se controla bien en la mayoría de los casos con antitranspirantes y antibacterianos, y técnicas como miraDry o la cirugía pueden reducirla de forma duradera. Las formas metabólicas se controlan, pero no se curan.
¿Es lo mismo bromhidrosis que hiperhidrosis?
No. La hiperhidrosis es sudar en exceso; la bromhidrosis es oler en exceso. Pueden coexistir, y tratar el sudor suele mejorar el olor.
¿Por qué huelo mal aunque me duche?
Puede deberse a la ropa, a tu microbiota, a la dieta o a una bromhidrosis. Revisa las causas más frecuentes en huelo mal aunque me duche.
¿Qué médico trata la bromhidrosis?
El dermatólogo, a menudo tras una primera valoración del médico de familia. Si se sospecha una causa metabólica, puede intervenir también un especialista en medicina interna, endocrinología o genética.