Sudores nocturnos: por qué te despiertas sudando

Contenido
  1. Sudor normal por la noche frente a sudores nocturnos
  2. Causas ambientales y de hábitos
  3. Medicamentos y sustancias
  4. Causas hormonales: menopausia y otras
  5. Causas médicas que hay que descartar
  6. Qué puedes hacer esta semana
  7. Cuándo ir al médico
  8. Preguntas frecuentes

Despertarse sudando suele deberse a algo sencillo: un dormitorio demasiado cálido, ropa de cama gruesa, alcohol o cena copiosa, o un medicamento. También es muy típico de la menopausia. Los sudores nocturnos merecen consulta cuando empapan el pijama o las sábanas de forma repetida sin motivo ambiental, o cuando se acompañan de fiebre, pérdida de peso o ganglios aumentados.

En resumen

  • La temperatura ideal del dormitorio para la mayoría está en torno a 18-20 °C.
  • Alcohol, cenas pesadas y algunos fármacos (antidepresivos, entre otros) son causas muy comunes.
  • La hiperhidrosis primaria típicamente mejora al dormir, así que sudar mucho de noche apunta a otra causa.
  • Sudor empapante con fiebre, pérdida de peso o cansancio: al médico.

Sudor normal por la noche frente a sudores nocturnos

Durante el sueño la temperatura corporal baja y la piel disipa calor. Es normal despertarse algo húmedo una noche de verano o con un edredón nórdico de invierno en mayo. Los médicos hablan de sudores nocturnos cuando son episodios repetidos de sudor intenso que obligan a cambiarse de ropa o de sábanas, sin que el ambiente lo explique.

Un detalle importante: en la hiperhidrosis primaria (la de axilas o manos desde la adolescencia) el sudor casi desaparece mientras duermes. Si sudas mucho de noche, lo más probable es que haya otro factor detrás, ambiental o médico.

Causas ambientales y de hábitos

Antes de pensar en enfermedades, revisa lo evidente:

Medicamentos y sustancias

Muchos fármacos de uso diario provocan sudor nocturno: antidepresivos (sobre todo los serotoninérgicos), opioides, tratamientos hormonales, insulina y antidiabéticos que pueden causar hipoglucemias nocturnas, y algunos antitérmicos. También la retirada de alcohol, tabaco u otras sustancias.

Si el sudor nocturno empezó tras un tratamiento nuevo o un cambio de dosis, coméntalo con el médico. No suspendas la medicación por tu cuenta: muchas tienen alternativas o se pueden ajustar.

Causas hormonales: menopausia y otras

Los sofocos nocturnos son uno de los síntomas más característicos de la perimenopausia y la menopausia. Empiezan como una oleada de calor en pecho, cuello y cara, seguida de sudor y, a veces, escalofríos. Fragmentan el sueño y causan cansancio al día siguiente. Lo desarrollamos, con medidas y tratamientos, en sofocos y sudor en la menopausia.

Los hombres también pueden tener sofocos cuando bajan los niveles de testosterona, por ejemplo con tratamientos para el cáncer de próstata. El hipertiroidismo y el embarazo son otras causas hormonales frecuentes.

Causas médicas que hay que descartar

Posible causaSíntomas que suelen acompañar
Infecciones (víricas, bacterianas, tuberculosis)Fiebre, tos persistente, malestar general
Hipoglucemia nocturnaPesadillas, despertar con dolor de cabeza; en personas con diabetes en tratamiento
Apnea obstructiva del sueñoRonquidos fuertes, pausas respiratorias, somnolencia diurna
Reflujo gastroesofágicoArdor, tos nocturna, sabor ácido
AnsiedadDespertares con palpitaciones o sensación de angustia
Linfomas y otros tumoresSudor empapante, fiebre sin causa, pérdida de peso, ganglios aumentados, picor generalizado

La mayoría de los sudores nocturnos no se deben a nada grave, pero esta lista explica por qué no conviene ignorarlos cuando persisten. En causas del sudor excesivo tienes una visión más amplia, incluido el sudor diurno.

Qué puedes hacer esta semana

  1. Lleva un registro. Anota durante una o dos semanas qué noches sudas, qué cenaste, si bebiste alcohol, la temperatura del cuarto y la medicación. Suele revelar el patrón.
  2. Ajusta el dormitorio. Baja la temperatura, cambia a ropa de cama de fibras naturales y deja un pijama de recambio a mano.
  3. Evita el alcohol y las cenas pesadas en las tres horas previas a dormir.
  4. Toma la temperatura si te despiertas sudando y con escalofríos: la fiebre cambia la valoración.
  5. Cuida la ropa. El sudor nocturno repetido impregna sábanas y pijamas; en quitar el olor a sudor de la ropa tienes cómo recuperarlos.

El antitranspirante en las axilas no soluciona el sudor nocturno generalizado, aunque sí ayuda si lo que te molesta es solo la zona axilar. Si es tu caso, aplicarlo por la noche es lo más eficaz; lo explicamos en antitranspirante por la noche.

Cuándo ir al médico

Consulta con tu médico de familia si los sudores nocturnos empapan la ropa o las sábanas varias veces por semana durante más de dos o tres semanas sin una causa ambiental clara, o antes si se acompañan de fiebre, pérdida de peso no buscada, ganglios aumentados, tos persistente, picor generalizado o cansancio intenso. Si tienes diabetes y sospechas hipoglucemias nocturnas, coméntalo pronto con tu equipo sanitario.

En la consulta te preguntarán por tus síntomas y tu medicación, te explorarán y probablemente pidan una analítica básica. Llevar el registro de noches te ahorrará tiempo.

Preguntas frecuentes

¿Es normal sudar por la noche en verano?

Sí. Con calor y humedad altos es normal sudar durmiendo. Lo que merece atención es el sudor intenso y repetido cuando la temperatura del dormitorio es fresca.

¿El estrés puede provocar sudores nocturnos?

Sí, la ansiedad y las pesadillas activan el sistema nervioso simpático y pueden causar sudor durante la noche. Aun así, si es frecuente conviene descartar otras causas antes de atribuirlo solo al estrés.

¿Los sudores nocturnos siempre son por la menopausia en mujeres de 45-55 años?

Es la causa más frecuente a esa edad, pero no la única. Si no hay otros signos de perimenopausia o aparecen síntomas como fiebre o pérdida de peso, hay que valorar otras causas.

¿Qué pijama es mejor si sudo de noche?

Los de algodón, lino o fibras que absorban la humedad y se sequen rápido, en capas ligeras. Evita los sintéticos gruesos y el forro polar.